Influencia de la Sombra y el Tránsito Peatonal en la Reproducción del Mosquito Aedes

Fumigaciones PROPARK

Los mosquitos Aedes aegypti son altamente adaptables a los estímulos abióticos.

Para evaluar la influencia del sombreado y el tráfico de peatones en la preferencia de Ae. aegypti para microambientes de oviposición, 20 sitios fueron muestreados semanalmente usando ovitrampas dentro del perímetro de la Universidade Federal do Espírito Santo, ubicado en São Mateus, Espírito Santo, Brasil. 

Se realizó un análisis espacial y estadístico para evaluar la relación entre el tiempo de sombreado, el tráfico peatonal y la presencia de formas biológicas de Ae. aegypti . 
También se realizó un análisis temporal de la temperatura y la influencia de la precipitación en la oviposición. 
Durante un período de 12 meses, se realizó colecciones semanales de huevos de Ae. aegypti de las ovitrampas. 

Llegamos a la conclusión de que la influencia de la temperatura y la precipitación no fue significativa, pero la frecuencia de oviposición fue directamente proporcional al número de individuos que se movían cerca de las trampas durante los períodos de sombreado mayor.

Aedes aegypti es un vector primario del virus del dengue, junto con otros arbovirus, como el chikungunya y el zika, que se han diseminado en todo el mundo. 

Su capacidad de transmisión se debe a su rápida adaptación a diferentes contextos ambientales. Esta plasticidad es esencial para iniciar epidemias de grandes magnitudes demográficas. 
En este contexto, la deforestación y la urbanización estimulan la sinantropía de Ae. Aegypti facilitando el vuelo, brindando a los insectos la oportunidad de llegar a lugares más distantes. 
Tales eventos dan como resultado más fuentes de sangre disponibles y aumentan las posibilidades de expansión para la oviposición debido a la abundante presencia de hábitats artificiales, factores que contribuyen a hacer al Ae. Aegypti un agente eficaz en la transmisión de arbovirus.

Plan para el Control de Vectores de la OMS hasta 2030

Fumigaciones PROPARK


Las enfermedades transmitidas por vectores, que suponen una gran amenaza para la salud de las sociedades en todo el mundo, son causadas por virus, bacterias y parásitos transmitidos al ser humano por mosquitos, flebótomos, chinches triatomíneas, simúlidos, garrapatas, moscas tsetsé, ácaros, caracoles y piojos.
Las enfermedades humanas de transmisión vectorial con mayor importancia mundial son el paludismo, el dengue, la filariasis linfática, la esquistosomiasis, la fiebre chikunguña, la oncocercosis, la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, enfermedad por el virus de Zika, la fiebre amarilla y la encefalitis japonesa.
Otras enfermedades transmitidas por vectores, como la tripanosomiasis humana africana, la enfermedad de Lyme, la encefalitis transmitida por garrapatas y la fiebre del Nilo Occidental tienen una importancia local en zonas o poblaciones específicas.

Las principales enfermedades transmitidas por vectores representan alrededor del 17% de la carga mundial estimada de enfermedades transmisibles y causan más de 700.000 muertes al año. Las zonas tropicales y subtropicales son las más afectadas.
Más del 80% de la población mundial vive en zonas en las que hay riesgo de contraer al menos una de las principales enfermedades transmitidas por vectores, y más del 50% de la población mundial, en zonas en las que hay riesgo de contraer dos o más.
El riesgo de infección es particularmente elevado en pueblos y ciudades, donde los mosquitos Aedes y Culex proliferan gracias a un hábitat favorable y donde hay mucho contacto con los seres humanos. Las tasas de morbilidad y mortalidad suelen ser desproporcionadamente altas entre las poblaciones más pobres.
Quienes sobreviven a estas enfermedades pueden quedar discapacitados o desfigurados para siempre, agravando aún más su situación.
Las enfermedades transmitidas por vectores suponen una enorme carga económica y limitan el desarrollo tanto rural como urbano.

Aunque se han registrado logros notables en la lucha contra el paludismo, la oncocercosis, la filariasis linfática y la enfermedad de Chagas, la carga de muchas otras enfermedades transmitidas por vectores ha aumentado en los últimos años.
Desde 2014, grandes brotes de dengue, paludismo, fiebre chikunguña y fiebre amarilla han azotado a distintas poblaciones, provocando numerosas muertes y colapsando los sistemas de salud en muchos países.
En 2016, las infecciones por el virus de Zika y sus complicaciones se propagaron rápidamente en la Región de las Américas de la OMS y más allá, afectando a personas y familias, y causando trastornos sociales y económicos.

Factores sociales, demográficos y medioambientales han alterado las características de la transmisión de los patógenos y han provocado la intensificación, la propagación geográfica, la reemergencia o la ampliación de las temporadas de transmisión.
En particular, la urbanización no planificada, la ausencia de una red fiable de suministro de agua y la gestión inadecuada de los residuos sólidos y de las excretas pueden exponer una gran cantidad de habitantes de pueblos y ciudades al riesgo de sufrir enfermedades víricas transmitidas por mosquitos.
La intensificación de los viajes y de los intercambios comerciales en todo el mundo, aunada a factores medioambientales como las alteraciones en el uso del suelo (como la deforestación) y el cambio climático, también podría tener un impacto. La combinación de todos estos factores influye considerablemente en las poblaciones de vectores y en las características de la transmisión de los patógenos.

Centrarse en los vectores que transmiten los patógenos es un enfoque preventivo eficaz contra la mayoría de las enfermedades de transmisión vectorial.
Las intervenciones que reducen el contacto entre el ser humano y los vectores y que disminuyen la supervivencia de los vectores pueden suprimir e incluso detener la transmisión.
Se sabe por experiencia que un control riguroso de los vectores permite reducir considerablemente la carga de las enfermedades.

Los buenos resultados en la lucha contra el paludismo, la malaria, la oncocercosis y la enfermedad de Chagas se deben en gran medida a un determinado compromiso político y a importantes inversiones en el control de vectores.


Riesgos de la Venta al Público de Raticidas

Fumigaciones PROPARK


Los venenos usados para el control de roedores están ampliamente disponibles para su compra por el público en general en variados tipos de comercios como ferreterías, supermercados, viveros, etc.

La mayoría de este público en general no cuantifica ni califica el riesgo directo o potencial que tienen este tipo de venenos ya sea por ignorancia, negligencia, subestimación, etc.

A menudo, cuando realizamos trabajos de control de roedores, visitamos casas o edificios donde los propietarios colocaron previamente cebos en bloque o granulado ubicados en lugares de fácil acceso para niños o mascotas, como por ejemplo encima de la heladera, en un rincón del piso o guarda lo que le sobró en un cajón o alacena de la cocina o el lavadero.

Los venenos más comúnmente usados son cebos compuestos por una mezcla de sustancias comestibles como cereales, grasas mezclados con el veneno raticida.

Los cebos tienen la función de atraer a los roedores por medio del olor emanado por esas sustancias comestibles y que los coman.

Estos cebos tienen incorporado una sustancia amargante para prevenir la ingesta por humanos o mascotas, pero se da la excepción con niños pequeños que no han desarrollado todavía el sentido del gusto, siendo común el hecho que los confunden con golosinas, y también en perros que por glotones se los tragan sin dar la oportunidad de actuar al amargante.


Costo del Virus ZIKA en América Latina

Fumigaciones PROPARK


Las epidemias de enfermedades tales como la fiebre amarilla, el ébola o la gripe pueden aumentar la desigualdad social y de salud y, en consecuencia, socavar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y su visión de “no dejar a nadie atrás”.

En este sentido, el virus del Zika, que se transmite principalmente por la picadura del mosquito Aedes aegypti, constituye una de estas amenazas.


A pesar de que el Zika ya no se considera una emergencia de salud pública de interés internacional, sigue representando una crisis de salud pública que afecta con mayor dureza a las comunidades más pobres y vulnerables.

El presente informe, Evaluación del impacto socioeconómico del virus del Zika en América Latina y el Caribe, es un análisis actualizado de las implicaciones sociales y económicas del virus del Zika.

Dentro de la incertidumbre considerable que rodea a la epidemiología actual y proyectada de la enfermedad, en este informe se utilizan tres escenarios para determinar el impacto potencial del virus en la región en función de diversos índices de transmisión.

Los tres escenarios son:
1) escenario de Zika basal (tasa de infección actual);
2) escenario de Zika medio (20% de la población infectada); y
3) escenario de Zika alto (73% de la población infectada).

El escenario de Zika alto, que refleja una perspectiva aparentemente radical, es aplicable sobre todo a los países del Caribe por su pequeño tamaño, aislamiento y terreno relativamente llano (lo cual facilita una propagación más rápida y extensa).

Se trata de condiciones similares a las de la Polinesia Francesa, donde la prevalencia del Zika alcanzó el 73%.

Salvo que se especifique lo contrario, los cálculos presentados en este resumen ejecutivo proceden del escenario de Zika medio, que establece una proyección de 60 millones de individuos infectados entre 2015 y 2017.

En primer lugar, la actual epidemia por el virus del Zika tendrá repercusiones a largo plazo con costos directos e indirectos para los países afectados.


La Eficiencia de la Picadura del Mosquito

Fumigaciones PROPARK


Para extraer sangre, los seres humanos, hemos inventado instrumentos como la jeringa que se compone de un tubo capilar acoplado a una bomba de succión por vacío.

La naturaleza, otra vez, nos demuestra que estamos muy lejos de llegar a imitarla.

Los mosquitos se alimentan naturalmente de sustancias azucaradas que están en las plantas para reponer compuestos ricos en energía que utilizan como combustible para el vuelo.

Las hembras también necesitan alimentarse de sangre de huéspedes vertebrados para poner huevos fertilizados en ambientes adecuados para su descendencia florezca.

Los mosquitos rastrean el dióxido de carbono que exhalan nuestros cuerpos. A medida que se acercan detectan el calor corporal y sustancias llamadas ácidos grasos volátiles que emanan.

Los ácidos grasos volátiles emitidos por la piel son bastante diferentes. Reflejan las diferencias entre hombres y mujeres, incluso lo que hemos comido. Esas señales son diferentes de persona a persona, pero todavía no se conoce porque los mosquitos prefieren más a unos que a otros.

El sistema gustativo y, más importante, el sistema olfativo, son cruciales para la aptitud de mosquitos en el medio ambiente. Tres grandes apéndices de la cabeza están involucrados en la recepción de las señales químicas del medio ambiente, a saber, las antenas, palpos maxilares y la trompa.